Karina
Rodini es una mujer brasileña de 31 años que sufre de neurofibromatosis. Esta
enfermedad genética provocó que desde pequeña apareciesen manchas en sus
piernas que, con el tiempo, derivó en numerosos tumores, llegando el más grande
a los 40 kg.
La
neurofibromatosis es una enfermedad genética que puede aparecer tanto por
herencia como espontáneamente y que, entre otros muchos síntomas, produce la
aparición de numerosos tumores en los nervios del cuerpo. En general son
benignos pero algunos pueden derivar en cáncer. [1]
Esos
pequeños tumores eran, a simple vista, manchas en sus piernas; pero ya con 12
años esas manchas comenzaron a crecer y a derivar en masas más grandes. Ya con
12 años uno de sus tumores uterinos llegó a pesar 9 kg.
Entre 2012
y 2018 se sometió a más de diez operaciones para intentar controlar esta enfermedad,
pero desgraciadamente la enfermedad continuó produciéndole tumores hasta llegar
al nivel actual en el que (como cuenta en sus redes sociales) cada dos años
tiene que operarse.
El tumor
más grande de Karina llegó a pesar entre 30 y 40 kg, declarando esta que “ni siquiera
puedo hacer cosas simples como caminar, sentarme o levantarme".
Finalmente consiguió que un equipo
médico estadounidense (formado por un cirujano plástico, un dermatólogo, un
genetista, un ortopedista, un oftalmólogo y un cardiólogo) se interesase en su
caso y la operase para extraerle ese tumor en una operación de más de 12 horas.
La joven, ya operada, declara que el haber podido deshacerse de esa masa y
recuperar calidad de vida ha sido posible gracias a haber expuesto su caso en
las redes y anima a más personas que se encuentren en situaciones similares a
hacer lo mismo que ella para conseguir ayuda.
Bibliografía
1- 1. Neurofibromatosis. Brain and Nerves [Internet]. 2002 [citado
el 10 de mayo de 2023]; Disponible en:
https://medlineplus.gov/spanish/neurofibromatosis.html

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