La vesícula biliar es un órgano que está situado debajo del hígado (parte superior derecha del abdomen) cuya función es recoger y almacenar la bilis (jugo digestivo que se produce en el hígado).
La colecistectomía es una intervención quirúrgica común que conlleva poco riesgo para extirpar esta vesícula.
¿Cuándo y por qué se realiza?
Esta operación se realiza cuando el paciente tiene cálculos biliares en la vesícula o en el conducto biliar, o cuando presenta inflamación en la vesícula o en el páncreas, por ejemplo.
Tipos de colecistectomía
Existen dos tipos de cirugía de extracción de vesícula biliar.
- Colecistectomía laparoscópica: es una intervención mínimamente invasiva que se lleva a cabo mediante cuatro pequeñas incisiones en el abdomen. A través de una de ellas se introduce un tubo con cámara de vídeo (laparoscopio), y las otras tres incisiones se utilizan para introducir material quirúrgico con el objetivo de extirpar la vesícula. Por último, se suturan todas las incisiones.
- Colecistectomía abierta: es la colecistectomía tradicional, que se lleva a cabo mediante una incisión de 15 centímetros en el abdomen a través de la que se extrae la vesícula. Por último, se sutura la incisión.
La duración de ambas técnicas es de una o dos horas, pero cuentan con tiempos de recuperación distintos debido a la diferencia en el grado de invasividad. No obstante, el postoperatorio de ambas suele ser sencillo y relativamente rápido.
¿Es una cirugía arriesgada?
Esta intervención conlleva cierto riesgo de complicaciones como fugas biliares, infección, sangrado, neumonía o posibles lesiones en las estructuras adyacentes.
Enlaces de los que se ha extraído la información:


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