martes, 2 de mayo de 2023

Dolor agudo postoperatorio

Dolor agudo postoperatorio

El dolor agudo postoperatorio se considera normal, se da por hecho, es por esto que es previsible, pero también es tratable y de relativa corta duración (por ser agudo se trata de cuestión de días), y se resuelve de forma completa y total.

El tratamiento del dolor es obligación del profesional sanitario por ser derecho del paciente su ausencia; además, debe ser efectivo en términos de confort y supresión de efectos fisiopatológicos y complicaciones por ausencia o déficit de tratamiento o por presencia de dolor prolongado.

Para el tratamiento del dolor agudo postquirúrgico, que es aquel asociado a una lesión quirúrgica sea real o potencial; se emplean fármacos y métodos de control de dolor.

En cuanto a los fármacos se emplean analgésicos no opioides, opioides leves y opiáceos.

El uso de analgésicos no opioides es el nivel uno, y suele basarse en el uso de paracetamol y AINES o antiinflamatorios no esteroideos, que son analgésicos, antiinflamatorios y antipiréticos salvo el paracetamol; están contraindicados para dolores graves, y tienen dosis tope sobre la que tienen considerables efectos adversos. Su uso está muy extendido entre la población, por lo que muchas veces existe el "exceso de confianza". Actúan principalmente en el sistema nervioso periférico, pero también en el central.

Los analgésicos opioides leves como la codeína o el tramadol son más "potentes", empleándose para dolores moderados generalmente, pero presentan contraindicaciones; se relacionan también con prurito, somnolencia, mareos, vértigos, confusión e incluso alucinaciones.

Los opioides como la morfina o el fentanilo son muy "potentes", generan adicción y dependencia física ("mono"), pero son útiles para el tratamiento de dolor elevado; actúan a nivel de sistema nervioso central.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.