sábado, 22 de abril de 2023

Cirugía endoscópica de columna

La cirugía endoscópica de columna es una intervención mínimamente invasiva que está sustituyendo cada vez más a procedimientos quirúrgicos abiertos para el tratamiento de patologías de la columna vertical, como por ejemplo la hernia fiscal.

Entre las ventajas que presenta este tipo de procedimiento frente a la cirugía abierta encontramos una reducción del traumatismo en los tejidos musculares adyacentes al lugar de intervención, una reducción de la probabilidad de aparición de infecciones, un dolor postquirúrgico menor asociado a una incorporación más rápida del paciente a la vida laboral, y un resultado exterior "mejor" o "más estético", ya que el tamaño de la cicatriz que deja la cirugía endoscópica es menor de 2 cm. El tiempo de recuperación es de uno o dos meses, pero el paciente solo permanece ingresado un día.

En España, el Hospital Universitario Infanta Helena fue el primer hospital público de Madrid en aplicar esta técnica quirúrgica, y llevan poniéndola en práctica más de cinco años con buenos resultados, debidos también a la calidad de los materiales que poseen y de los profesionales que trabajan la Unidad de Cirugía de Columna de dicho hospital.

La endoscopia de columna es una exploración u observación del canal espinal utilizando una cámara que está conectada a una pantalla de alta definición y cuya fuente de luz es un sistema óptico.

La técnica quirúrgica asociada a la endoscopia y aplicada a la columna vertebral consta de dos fases.

En la primera fase (duración aproximada de 30 minutos) se anestesia al paciente y se coloca en la posición requerida. Posteriormente, se emplean rayos X para planificar la intervención y la entrada de la cámara óptica.

En la segunda fase (duración aproximada de 45 minutos) se realiza una incisión de 2 cm para colocar una cánula en la que se introduce la óptica que pretende ampliar el campo de trabajo. Esto permite eliminar la necesidad de realizar grandes disecciones para poder acceder a la columna del paciente. Cuando ya se pudo acceder al canal, se separa la raíz comprimida para la eliminación del fragmento herniado.

En conclusión, es una técnica mínimamente invasiva que aporta muchos beneficios al campo de la cirugía de columna vertebral y a la que se están incorporando cada vez más novedades y mejoras.

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Resonancia magnética posterior a la operación

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